jueves, 17 de marzo de 2011

Ejemplo de dependencia: juegos en redes sociales

Hoy quiero hablar de los simples pero extrañamente adictivos juegos de las redes sociales. Ante todo, quiero realizar una queja a todas aquellas personas que no paran de invitarnos a los demás a que nos empiquemos a pasar el tiempo con ellos. Resulta cómica la forma en que crean adicción estos simuladores. “Acepta ser mi vecina y así podré echarme novio”, me comentó una amiga una vez. Desde que probó el juego, cuando se adentra en Facebook no hay quien separe su mano del ratón si no es a cambio de algo para “conseguir más puntos”.
Lo más curioso es que estos juegos no tienen ningún fin. Puedes pasar tu vida en ellos y que no se acaben. Los objetivos que hay que cumplir llegan a ser repetitivos y monótonos, lo que al final provoca que el jugador abandone el vicio. Sabemos que cuando los dejemos no nos habrán aportado apenas nada, pero como tantas otras cosas, aun así nos gustan, y aun así acabamos enganchados.
Recientes estudios nos dicen que 200 millones de miembros de Facebook juegan aquí cada mes, lo que viene a comprobar que esta adicción no es un fenómeno aislado (tranquilos, no os sintáis culpables por parecer estar al borde de la ludopatía).
Los temas de los juegos como ya sabéis son variados. En Facebook, el más famoso consiste en gestionar una granja (Farmville), y en el caso de tuenti en el juego más popular hay que desarrollar y hacer crecer una ciudad (Towner). Y ahora que levanten la mano los pocos “afortunados” que han resistido la tentación de no hacer click a una de las sucesivas invitaciones para jugar a Farmville (sobre Towner no pregunto, pues es más reciente)
Los juegos de las redes sociales forman parte de los usos más comunes de Internet, y podemos preguntarnos, ¿cómo ganan dinero las plataformas con ellos? La respuesta es fácil, con el canjeo de dinero real por virtual (niveles a los cuales podríamos estar hablando de una excesiva dependencia por parte de los que recurren al uso de dinero real para estos fines) y con la venta de productos que se necesitan para completar con éxito los objetivos del juego.
Todo este fenómeno ha creado polémica en torno a diferentes aspectos: que si los usuarios deberían dedicar el tiempo a hacer cosas más productivas, que si los proveedores se están forrando con el negocio, que si las molestias causadas (como a mí) a veces llegan a provocar elevados niveles de estrés… Y claro, no podían faltar las parodias sobre el hecho, en las cuales muchos de nosotros de una forma u otra, desgraciadamente, nos sentimos identificados.

Amigos, espero haberos hecho reflexionar.

5 comentarios:

raggamuffin dijo...

Me parece muy interesante lo que has escrito, y estoy realmente de acuerdo.
Esta manera de verlo me transmite que realmente no se debe abusar.
Es más,voy a dejar mi Ganja del Tuenti hasta las próximas 24h.
Me ha conmovido mucho tu blog.
Un saludo

¡Por La Horda!

natalia dijo...

Estoy de acuerdo con lo que has comentado sobre este temaa me parece muy interesante. sigue asii bss!!!!

decalafat dijo...

Gran entrada! Es un tema de tremenda actualidad y creo que todos deberíamos concienciarnos acerca de ello porque está comenzando a convertirse en un verdadero problema de adicción.

divermigradora dijo...

gracias a todos !
espero que cumplas tu promesa raggamuffin :)

Almudena Agrela dijo...

Una entrada genial, opino lo mismo sobre este tipo de juegos, tengo muchisimos amigos enganchados a juegos que son una "frikada" que nada les aportan y que en la mayoría de los casos por su alto grado de adicción sólo les están haciendo perder su valioso tiempo...
Enhorabuena por tu blog!! :)

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